La etapa más importante para el éxito de una nueva plantación es el enraizamiento y aflojamiento de las plantas jóvenes.
En esta importante etapa, la planta produce raíces primarias para buscar agua, mientras que las raíces secundarias se desarrollan para absorber nutrientes, y en este punto la microbiota del suelo (el conjunto de especies de microorganismos útiles) desempeña un papel fundamental en la vida del suelo.
La naturaleza había pensado en todo: la presencia de vida en el suelo proporcionada por hongos y bacterias favorece el crecimiento de las raíces en el suelo.
Estos microorganismos se sienten atraídos por los exudados radiculares emitidos por la planta (aminoácidos, ácidos orgánicos, azúcares, compuestos fenólicos y metabolitos secundarios) y, una vez que entran en simbiosis con la planta, se vinculan a ella, estableciendo una relación beneficiosa.
Generalmente se considera que la zona apical de la raíz es el principal lugar de exudación, sin embargo, también se ha evidenciado la exudación de compuestos orgánicos en porciones de la raíz que no están creciendo activamente.
1:Interacción de Bacillus spp. con el sistema radicular
La liberación de estas sustancias consume mucha energía para las plantas. De hecho, se estima que los exudados radiculares pueden representar entre 30 y 40% del carbono orgánico producido por fotosíntesis.
2: interacción planta-microorganismo con formación de biopelículas microbianas
No obstante, los exudados desempeñan un papel clave en la regulación de los procesos de simbiosis y la protección frente a microorganismos patógenos.
MICROORGANISMOS: ¿DEFENDERSE O INTERACTUAR?
Dependiendo de la naturaleza de las especies microbianas a las que estén expuestos los sistemas radiculares, las plantas deben defenderse o interactuar con ellas.
A través de sus raíces, las plantas pueden percibir en el suelo la presencia no sólo de microorganismos, sino también de otros organismos vegetales. Esto puede dar lugar a la alteración de parámetros fisiológicos y bioquímicos en función del organismo que habite la rizosfera.
El 90% de las bacterias del suelo tiene un metabolismo variable, lo que significa que pueden comportarse como organismos beneficiosos o como patógenos o indiferentes en función de las condiciones del suelo. El control de las malas hierbas, la fertilización química sintética y el laboreo incorrecto pueden tener un impacto negativo en el microbioma, reduciendo su biodiversidad.
COMPLEJO MICROACTIVO
La formulación innovadora COMPLEJO MICROACTIVO permite restaurar la fertilidad microbiana de los suelos sin introducir en ellos microorganismos extraños. Esto permite estabilizar el ecosistema de forma duradera y aumentar el bienestar y la resistencia de las plantas tratadas, al tiempo que se reducen los costes de producción.




